Nada nuevo bajo el sol. Así podríamos titular este artículo que escribo a raíz de un reportaje de David Alandete publicado en El País, en su versión digital, el 24 de septiembre de 2008. En este reportaje se pone de manifiesto la lesión sistemática de derechos que se llevan a cabo en los aeropuertos estadounidenses: te pueden leer todos tus e-mails, tus cuadernos, registrarte los portátiles, aunque no seas sospechoso de tener intenciones de cometer un delito.
Esto es algo que todos sabemos por testimonio de amigos o allegados que han viajado a los Estados Unidos. Sin embargo me he preguntado: ¿Y si Venezuela sacara una ley en la que, entre la seguridad y los derechos fundamentales, prevaleciera la seguridad? Me puse a buscar en la hemeroteca. El resultado fue el siguiente: EEUU, dentro del atropello que significa su legislación antiterrorista, dictó esta normativa que permite estos registros en los dispositivos, electrónicos o no, que puedan almacenar información y, por otro lado, Venezuela dictó la Ley de Inteligencia y Contrainteligencia, que, por ejemplo, obligaba bajo pena de sanción a colaborar con las fuerzas de seguridad y agentes de inteligencia.
Está claro que en ambos casos la colisión entre seguridad y derechos fundamentales ha terminado por inclinar la balanza hacia el lado de la seguridad.
¿Cómo se trató desde "El País" la emisión de ambas normativas?
EEUU: Por ejemplo, el 2 de agosto pudimos leer en la versión digital una noticia sobre esa normativa (quizá con algo de retraso, pues ésta fue dictada el 16 de Julio) que, en resumidas cuentas, viene a decir que se ha producido una colisión de derechos y que tendrá que ser el Tribunal Supremo quien diga si es constitucional o no esa regulación. En varias ocasiones se intenta quitar gravedad a la medida: "Aunque no es previsible que los agentes de frontera hagan revisiones constantes, podrían hacerlo." Parece que la iniciativa, claramente lesiva para los derechos fundamentales, goza del beneficio de la duda. Y, haciendo gala de una ética profesional excepcional solo vigente en las noticias negativas referentes a Estados Unidos, no se especula sobre la constitucionalidad de esta normativa porque "Habrá que esperar, no obstante, a que esta cuestión llegue al Tribunal Supremo para que dilucide si esta cuestionable regulación es o no constitucional."
Nótese el uso del "no obstante" en ésta última frase. Esta locución se explica porque en los párrafos anteriores se nos habla sobre varios casos en los que los jueces respaldaron la posición del Gobierno de forma un tanto inexplicable y con argumentos un tanto ridículos. (Espero que Human Right Watch apunte esto y analice el grado de independencia de los jueces norteamericanos en los casos de derechos fundamentales).
VENEZUELA: El tono de la información cambia radicalmente cuando se trata de Venezuela, siendo a priori el mismo caso: una ley que ante el conflicto entre seguridad y derechos fundamentales, se ha decantado por la salvaguarda de la seguridad menoscabando los derechos fundamentales. Para comenzar, el título es bien distinto:"La Ley Patriota de Chávez". Vemos como durante toda la noticia, además de en el título, aparece el nombre de Hugo Chávez, personalizando la actuación, mientras que en las 2 noticias que hemos comentado sobre EEUU no se ha nombrado el nombre de G.W. Bush para nada. Es decir, se intenta dar la sensación de que Venezuela es un gobierno unipersonal, no democrático: si es en Venezuela, es Chávez el que dicta una "ley patriota" y si es en EEUU es el Senado el que dicta una "polémica normativa". La diferencia salta a la vista.
La noticia solo recoge aportaciones de los "críticos". No recoge ninguna explicación de fuentas oficiales ni de organismos del Estado. Por tanto, parece que se toman como verdad única esas opiniones. Por supuesto, podemos leer durante toda la noticia las palabras "atentado a las libertades", "monumento a la inconstitucionalidad", "presunción de inocencia", etc. Es importante apuntar que aquí ya no se hace uso de la ética periodística y se declara inconstitucional por parte del propio medio, sin esperar a que lo haga el Tribunal Supremo (recordemos que en el caso anterior se esperaba la resolución de dicho organismo).
Además, se dice que esta normativa se podría usar contra la oposición, para "silenciarla", para el control de jueces; sin embargo, aquí no se recurre a la fórmula utilizada en el caso de Estados Unidos: parece impensable leer "Aunque no es previsible que Chávez utilice esta legislación para silenciar a la oposición, podría hacerlo". En este caso, pues, no se goza del beneficio de la duda. ¿Por qué no han dado el listado de posibles uso que Bush puede dar a su normativa? ¿Por qué por el hecho de ser Chávez ya no tiene derecho al mismo beneficio de la duda?
¿Cómo se tratan ambas regulaciones una vez pasado el tiempo desde El País?
Parece lógico que, aun teniendo en cuenta la manipulación de El País, se realice una información más positiva de aquel gobierno que haya eliminado esa lesión de derechos. Pues, señoras y señores, ahora vemos que el sentido común es el menos común de los sentidos: para ellos es al revés.
EEUU: En Septiembre hemos podido ver el reportaje que precisamente me movió a escribir estas líneas y del que hablé más arriba. Se dice, con tono de casi asombro, que se ha utilizado más arbitrariamente de lo que se pensaba esta normativa, es decir, que se han lesionado los derechos de muchos ciudadanos que no tenían que haber sufrido esa violación de la intimidad. Sin embargo, se vuelve a intentar explicar esa mayor carga de arbitrariedad, justificando el beneficio de la duda concedido a tal normativa: "Lo que el Gobierno no reveló entonces es que ha revocado una medida de 1986 según la cual, para que se pudiera copiar la información personal de un viajero, los agentes debían tener sospechas razonables de que la persona en cuestión podía tener un historial delictivo o la intención de participar en un atentado terrorista."
Sin embargo, no es así. Desde un principio se sabía que iban a poder registrar a cualquiera, aunque no fuera sospechoso, tal y como dice el otro artículo que aquí hemos citado: "No necesitan alegar que tienen sospechas fundadas de que ese ciudadano haya cometido algún delito para requisar los dispositivos el tiempo que consideren necesario, según una normativa interna del Departamento de Seguridad Interior emitida el pasado 16 de julio."
Ese artículo fue escrito 1 mes antes que el artículo que asegura que el Gobierno no reveló tal característica de la normativa. Entonces, queda como evolución de la normativa, que ha terminado siendo más lesiva de lo que en un principio podía ser (según la opinión de El País).
VENEZUELA: A los pocos días de la publicación del artículo que hemos comentado antes en el apartado de Venezuela, Hugo Chávez, oyendo las críticas y reflexionando al respecto, decidió derogar la Ley, aceptando que había preceptos que eran inconstitucionales e incluso poniendo de ejemplo su época de prisionero, afirmando que nunca jamás hubiera delatado a nadie y que entendía que ese era un derecho que tenían los individuos.
Sin embargo, El País, lejos de reconocer esta loable decisión, busca desesperadamente alguna forma para convertir en negativa esa decisión. Así, podemos leer un día antes de la derogación oficial una noticia donde inexplicablemente se unen dos informaciones que no tienen nada que ver: la rectificación de Chávez y la captura en la frontera con Colombia de un miembro de la Guardia Nacional de Venezuela que portaba armas para venderselas a las FARC. Está claro que El País sigue empeñado en que los lectores relacionen Hugo Chávez y FARC.
Además, como quien no quiere la cosa, se deja caer un leve comentario que parece tachar al gobierno venezolano de caer en contradicciones o cambiar de parecer con facilidad como signo de poca solidez de sus inciativas: "La revisión de esta ley es la tercera rectificación que realiza el Gobierno en menos de dos semanas. Previamente corrigió una norma sobre el uso de imágenes de la televisión estatal por parte de las emisoras privadas. También anuló un decreto de reducción de tarifas de autobús que ocasionó el pasado jueves una huelga parcial de transporte colectivo."
La evolución de la normativa aquí es bien distinta: ésta fue derogada por el propio gobierno venezolano.
CONCLUSIÓN
Para El País, si Venezuela lesiona un derecho fundamental al acometer una regulación legislativa, es un atentado a las libertades, una ley inconstitucional sin esperar a la pronunciación del Tribunal Supremo. Si lo hace EEUU, estaremos ante una polémica decisión que tendrá que ser resuelta por el Tribunal Supremo.
Para El País, si Venezuela, que ha dictado una ley lesiva con los derechos, rectifica, debe ser criticado aunque sea sin sentido y además debe ser tachado de gobierno incoherente. Si EEUU no rectifica y resulta la actuación efectiva más lesiva de lo que parecía ex ante, se intenta explicar que razones han provocado que sea más lesiva de lo estimado, justificando el error de apreciación que se cometió cuando se informo de la aprobación de la ley.
Como vemos, podemos decirle a los estudiantes de periodismo que lean El País, y así sabrán como no hay que informar. O mejor dicho, los magnates de los medios de comunicación enseñarán a los nuevos periodistas a desinformar, recomendándole la lectura de El País.
Tuesday, September 30, 2008
EEUU, Venezuela, El País y las lesiones de derechos fundamentales
Thursday, September 25, 2008
La ideología del libre mercado está lejos de su fin
| Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens |
Sea cual sea el significado de los eventos de esta semana, nadie debiera creer las afirmaciones exageradas de que la crisis del mercado representa la muerte de la ideología del “libre mercado.” La ideología del libre mercado ha servido siempre los intereses del capital, y su presencia sube y baja según su utilidad para esos intereses.
Durante los tiempos de la bonanza, es rentable predicar el laissez faire, porque un gobierno ausente permite que se inflen las burbujas especulativas. Cuando esas burbujas revientan, la ideología se convierte en un obstáculo, y se adormece mientras el gran gobierno parte al rescate. Pero tranquilizaos: la ideología volverá con toda su fuerza cuando los salvatajes hayan terminado. Las masivas deudas que el público está acumulando para rescatar a los especuladores pasarán entonces a formar parte de una crisis presupuestaria global que será la justificación para profundos recortes en programas sociales, y para un nuevo ímpetu para privatizar lo que queda del sector público. También nos dirán que nuestras esperanzas de un futuro verde son, lamentablemente, demasiado costosas.
Lo que no sabemos es como reaccionará el público, Hay que considerar que en Norteamérica todo el que tiene menos de 40 años creció mientras se le decía que el gobierno no puede intervenir para mejorar nuestras vidas, que el gobierno es el problema no la solución, que el laissez faire es la única opción. Ahora, repentinamente, vemos a un gobierno extremadamente activista, intensamente intervencionista, aparentemente dispuesto a hacer cualquier cosa que sea necesaria para salvar de ellos mismos a los inversionistas.
Este espectáculo provoca necesariamente la pregunta: ¿si el Estado puede intervenir para salvar a corporaciones que tomaron riesgos imprudentes en los mercados de la vivienda, por qué no puede intervenir para impedir que millones de estadounidenses sufran inminentes ejecuciones hipotecarias? De la misma manera, si 85.000 millones de dólares pueden ser puestos a disposición instantáneamente para comprar al gigante de los seguros AIG ¿por qué la atención sanitaria de pagador único – que protegería a los estadounidenses de las prácticas depredadores de las compañías de seguro de salud – parece ser un sueño tan inalcanzable? Y si cada vez más corporaciones necesitan fondos públicos para permanecer a flote ¿por qué no pueden los contribuyentes exigir a cambio cosas como topes a la paga de ejecutivos, y una garantía contra más pérdidas de puestos de trabajo?
Ahora, cuando quedó claro que los gobiernos pueden ciertamente actuar en tiempos de crisis, les será mucho más difícil pretender impotencia en el futuro. Otro cambio potencial tiene que ver con las esperanzas del mercado en cuanto a futuras privatizaciones. Durante años, los bancos globales de inversión han estado cabildeando a los políticos a favor de dos nuevos mercados: uno que provendría de la privatización de las pensiones públicas y otro resultante de una nueva ola de carreteras, puentes y sistemas de agua privatizados o parcialmente privatizados. Esos dos sueños acaban de hacerse mucho más difíciles de vender: los estadounidenses no están de humor para confiar una mayor parte de sus activos individuales y colectivos a los imprudentes tahúres de Wall Street, especialmente porque parece más que probable que los contribuyentes tendrán que pagar para recuperar sus propios activos cuando reviente la próxima burbuja.
Ahora, con el descarrilamiento de las conversaciones en la Organización Mundial de Comercio, esta crisis también podría ser un catalizador para un enfoque radicalmente alternativo a la regulación de los mercados y sistemas financieros mundiales. Ya estamos viendo un movimiento hacia la “soberanía alimentaria” en el mundo en desarrollo, en lugar de dejar el acceso a los alimentos a la merced de los caprichos de los negociantes de materias primas. El momento puede haber llegado finalmente para ideas como impuestos al comercio, que retrasaría la inversión especulativa, así como para otros controles del capital global.
Y ahora, cuando nacionalización ya no es una palabrota, las compañías de petróleo y gas debieran tener cuidado: alguien tendrá que pagar por el giro hacia un futuro más verde, y tiene mucho sentido que el grueso de los fondos provengan del sector altamente rentable que tiene la mayor responsabilidad por nuestra crisis climática. Ciertamente tiene más sentido que crear otra peligrosa burbuja en el comercio de carbono.
Pero la crisis que estamos presenciando pide cambios más profundos. El motivo por el que se permitió que proliferaran esos préstamos chatarra no fue sólo porque los reguladores no comprendieron el riesgo. Es porque tenemos un sistema económico que mide nuestra salud colectiva exclusivamente sobre la base del aumento del PIB. Mientras los préstamos chatarra alimentaban el crecimiento económico, nuestros gobiernos los apoyaron activamente. De modo que lo que hay que cuestionar realmente debido a la crisis es el compromiso indiscutido con el crecimiento a todo precio. Esta crisis debiera llevarnos a un camino radicalmente diferente en la forma en la que nuestras sociedades miden la salud y el progreso.
Nada de esto, sin embargo, sucederá sin una inmensa presión pública sobre los políticos en este período crucial. Y no se trata de un cabildeo cortés sino de una vuelta a las calles y al tipo de acción directa que produjo el Nuevo Trato en los años treinta. Sin eso, habrá cambios superficiales y un retorno, lo más rápido posible, a los negocios como si tal cosa.
Thursday, August 28, 2008
Alberto Montero Soler y Pascual Serrano
Rebelión
28-08-2008
A estas alturas a pocos puede sorprender el carácter panfletario de gran parte de la producción periodística reciente de Mario Vargas Llosa en contra de los procesos de transformación social emprendidos en un grupo creciente de países latinoamericanos y, particularmente, en contra de sus dirigentes.Resulta cuando menos curioso que el rigor del que el escritor hace gala a la hora de documentarse para la escritura de sus novelas se desvanezca casi completamente cuando se trata de escribir negativamente sobre Venezuela, Bolivia o Nicaragua o sobre sus respectivos mandatarios. En estos casos, la desinformación -si se es benévolo en el juicio-, o la tergiversación malintencionada –si se es realista en el mismo-, se convierten en la norma cotidiana que guía tanto el contenido como el tono de sus panfletos que tan gustosamente acoge El País.El “Periódico global en español” ha encontrado, así, a un reputado escribano que aporta sus apellidos, que no su rigor, a la campaña de desinformación permanente que aquél mantiene contra todo lo que en América Latina suene a transformación social, tratando de ocultar bajo la apariencia de razones objetivas lo que no es más que preocupación por el negocio y favores debidos, de forma directa o indirecta, en aquel continente.Pues bien, en este caso, el escriba ha prestado su pluma para disparar nuevamente contra Venezuela con un artículo titulado “Caracas al vuelo” publicado el pasado domingo, 24 de agosto, en las páginas de opinión de El País. Artículo en el que comenta algunos aspectos deshilvanados de la realidad venezolana actual, a partir de la confesión de que tan sólo estuvo unas “pocas horas” en la capital de Venezuela con motivo del montaje teatral de una obra suya. Vayamos con ello.El proyecto “autoritario” de Chávez frente a la democracia “ideal” de la IV República En términos generales, en su artículo Vargas Llosa se congratula de las escasas posibilidades de materialización del “proyecto autoritario que el comandante Chávez ha puesto en marcha”. Un proyecto tan autoritario que permite que un detractor acérrimo y declarado del proyecto y del presidente visite el país para asistir al estreno de una obra teatral suya y que no impide que se reúna con opositores políticos locales, como Teodoro Petkoff, para hablar de política nacional. Parece que ahora ha descubierto Vargas Llosa “la libertad con que los venezolanos de toda condición critican en calles, plazas, cafés y donde sea al Gobierno (...)”. De hecho, es extraño que no sepa que el proyecto es tan autoritario que el gobierno venezolano ha basado su permanencia en el poder en la celebración del mayor número de elecciones y referendos de todo el continente durante los últimos ocho años; es más, el presidente llegó a plantear un proyecto de reforma constitucional y se dejó perder por una diferencia de votos minúscula. Todas ellas pruebas irrefutables del talante totalitario del proyecto, ¿no creen?Evidentemente, cuando se parte de esos prejuicios en el párrafo inicial del artículo, de todo lo que se sigue a continuación nada mínimamente veraz se puede esperar. Y, efectivamente, así ocurre.Como se recordará, uno de los argumentos de la oposición venezolana para desautorizar las victorias electorales de Hugo Chávez era sembrar la duda sobre la fiabilidad del sistema de voto electrónico, en contra de todo lo reconocido en informes, auditorías y sistemas de control establecidos por las instituciones internacionales independientes de supervisión electoral que siempre se pronunciaron defendiendo su eficacia, seguridad y el anonimato del voto. Sin embargo, ahora llega a Caracas Vargas Llosa y se pronuncia como defensor de ese sistema: “¿Puede el régimen orquestar un fraude generalizado? No es fácil, ya que existe el voto electrónico”. ¿Cuál era entonces la razón de sus constantes críticas al desarrollo de votaciones anteriores mediante el mismo sistema de cómputo y recuento? Porque ahora resulta que el método que tanto se había denostado por parte de la oposición en los últimos procesos electorales es el garante de la limpieza de las próximas elecciones. El que era considerado hasta hace meses el instrumento del fraude ahora lo es de la pulcritud electoral. Todo lo cual hace sospechar que, efectivamente, nunca fue lo primero y sí lo segundo y en estos momentos no les queda más remedio, ante la falta de pruebas en contra, que acabar por reconocerlo.También nos enteramos por Vargas Llosa, aunque la autoría de la reflexión se la atribuye al político opositor Teodoro Petkoff, que si el chavismo ha fracasado en la instauración de “los instrumentos coercitivos e intimidatorios que en todas las sociedades autoritarias paralizan a la sociedad civil y la enmudecen” (y, aquí, la referencia a Cuba es directa) ha sido porque después de la caída de Pérez Jiménez, la sociedad venezolana ha disfrutado de gobiernos que, atención ahora, “no importa cuáles fueran sus fracasos en el campo económico y social, garantizaron las libertades públicas, celebraron elecciones libres y respetaron el derecho de expresión y de crítica”.Se ve que Petkoff no le explicó a Vargas Llosa que el Pacto de Punto Fijo se basó, precisamente, en la manipulación de esas presuntas elecciones libres con la finalidad de que se alternaran en el poder los partidos Acción Democrática y COPEI y quedaran excluidos de la posibilidad de acceso al gobierno el resto. En este sentido, esa idealización de la democracia venezolana previa a la llegada de Chávez que hace Vargas Llosa aludiendo al presunto respeto a ciertos procedimientos electorales es totalmente falaz: fue una democracia de élites corrupta e incapaz de gestionar la cosa pública a pesar de que eso, al escritor, le parezca una cuestión menor. A él parece no importarle que esos fracasos en el ámbito económico y social condujeran a que más del 60% de la población viviera en la pobreza; o a que sus presidentes respaldaran una política de precios del petróleo barata promovida por Estados Unidos y que, en última instancia, redundaba en menores ingresos para el país y, por lo tanto, iba en contra de sus intereses; que llevaran al país a casi una quiebra fiscal; o que, en un derroche de tolerancia y respeto al derecho de expresión y crítica al que Vargas Llosa alude, ordenaran la matanza que tuvo lugar en 1989, durante el Caracazo, cuando el pueblo se echó a la calle para protestar contra las medidas de ajuste diseñadas desde el Fondo Monetario Internacional y que el presidente Carlos Andrés Pérez, meses antes, había prometido que no aplicaría. El gobierno activó un plan militar que contemplaba el uso de armas de guerra contra la población provocando la muerte de, según los cálculos oficiales más modestos, trescientas personas, si bien otras fuentes llegan a establecer los fallecidos en cinco mil.InhabilitacionesEvidentemente, si para Vargas Llosa la ineptitud y la corrupción no son elementos destacables a la hora de juzgar a un gobierno, se entiende que le parezca un atentado la inhabilitación para presentarse a las próximas elecciones a algunos cargos públicos acusados de malversar fondos públicos: “Chávez los sabe y ha tomado precaución haciendo 'inhabilitar' por el Contralor de la República, en flagrante violación constitucional, a casi 300 ciudadanos, la gran mayoría de la oposición”. A pesar de reconocer haber estado tan sólo unas pocas de horas en Caracas, Vargas Llosa no duda en hacer afirmaciones rotundas en relación con un proceso tan complejo como el de la inhabilitación. Se ve que su conocimiento del ordenamiento legal contemporáneo venezolano es muy superior al de algunas generalidades básicas del sistema político anterior a la llegada de Chávez a la presidencia. La inhabilitación es una medida de la Contraloría (Fiscalía) General de la República que ha sido convalidada por el Tribunal Supremo de Justicia quien ha rechazado el recurso de inconstitucionalidad presentado por algunos de los afectados. Por otro lado, y según un análisis realizado por el diario Últimas Noticias, el 52,6% de los inhabilitados serían chavistas y un 42,8% opositores al gobierno, no se pretende, por tanto, atentar contra una ideología determinada con las inhabilitaciones sino contra personas concretas sobre las que pesan graves acusaciones de corrupción y malversación. En cualquier caso, el tema de las inhabilitaciones le sirve a Vargas Llosa para tratar de vender la idea de que Chávez teme los resultados de las próximas elecciones y se está deshaciendo de sus opositores políticos más incómodos por la vía de impedir que se presenten. Idea que choca frontalmente con la que, más adelante, expone el mismo autor cuando alude a que en el propio partido de Chávez hay facciones críticas con las políticas del gobierno y que, sin embargo, presentan su candidatura a aquellos estados que estiman oportuno: “... en las próximas elecciones de noviembre, en algunos estados (incluido el suyo), los candidatos del partido oficialista representen opciones críticas y díscolas a las políticas del propio presidente”. Extraño dictador que no impone su criterio ni en su propio partido.La conclusión en términos políticos no deja de ser absurda: Chávez permite la disidencia interna pero es intolerante con la externa. Es más, ¿qué necesidad tendría de inhabilitar a un candidato como Leopoldo López, actual alcalde de Chacao, a riesgo de que éste montara algún espectáculo mediático como efectivamente ha tratado de orquestar? ¿Cree Vargas Llosa que, inhabilitado Leopoldo López, la población de Chacao votará al candidato chavista? Pero, además, al texto de Vargas Llosa tampoco le faltan contradicciones, como cuando dice que el gobierno “cierra puertas en la radio, la televisión y los teatros públicos a los artistas, directores, guionistas y productores reacios a convertirse obsecuentes del poder” y, varios párrafos después, escribe que “el Gobierno no ha querido o no ha sabido sobornar a la clase intelectual artísticas y ponerla a su servicio”. Ni tampoco escasean los chistes demagógicos: “disfrutando de un desayuno con arepas y queso blanco -manjar que, felizmente, la revolución bolivariana no ha conseguido deteriorar todavía-”. Cubanos en VenezuelaEl autor de La ciudad y los perros también divaga sobre la presencia de cubanos en Venezuela y reconoce que la cantidad “nadie la sabe con certeza”, aunque él adivina cientos de miles, y advierte que muchos se han escapado a Estados Unidos, Colombia o Centroamérica, si bien “no hay estadística” al respecto sobre la que asentar su afirmación. De entrada, es curioso lo de insinuar que los cubanos que trabajan en Venezuela se hayan podido escapar a Colombia porque, y de esto sí que hay estadísticas, los colombianos que se encuentran refugiados en Venezuela según el ACNUR se contabilizaban el año pasado en 200.000. No nos negarán que es peculiar el comportamiento de esa gente que huye desde la democracia admirada por Vargas Llosa hacia la dictadura satanizada por el escritor. Debe ser que quizás los colombianos no le leen en El País y huyen en sentido contrario al que él recomienda. Afortunadamente, el peruano reconoce que los cubanos en Venezuela “muchos de ellos son médicos y dentistas y viven, repartidos por el territorio nacional, en las 'misiones' o postas sanitarias que prestan servicio en los 'ranchitos' o barrios marginales de las ciudades y en el campo”. Es lo que tienen las “dictaduras” de izquierda, que en lugar de compartir militares represores como las “democracias” que aplicaron en el Cono Sur la doctrina económica de la Escuela de Chicago que tanto admira Vargas Llosa, comparten médicos y dentistas. Pero también le dio tiempo a nuestros escritor a hacer estudios de campo durante su estancia en Caracas. Fue lo que le dijo Petkoff que, a su vez, le dijo un médico-taxista cubano: “Cuando llegué a Venezuela y vi por primera vez una botella de Coca-Cola, se me llenaron los ojos de lágrimas”. De esta afirmación Vargas Llosa saca la siguiente conclusión: “Si después de medio siglo de revolución, ese símbolo quintaesenciado del capitalismo despiertas semejantes emociones en un cubano nacido y educado bajo la prédica ideológica de Fidel Castro, ¿quién puede dudar que el socialismo en su versión cubana tiene los días contados?”. Y nosotros en cambio, hemos llegado a la siguiente: si en un mundo con 766 millones de personas sin servicios de salud, 120 millones sin agua potable, 842 millones de adultos analfabetos (21 de ellos en Estados Unidos), 158 millones de niños que sufren de desnutrición y 110 millones que no asisten a la escuela, el que vive en Cuba lo que echa de menos es ver una botella de Coca-Cola, ¿quién puede dudar que el socialismo en su versión cubana tiene mecha para rato? En conclusión, no podemos dejar de mostrar nuestra sorpresa porque esas “pocas horas” en Caracas le sirvieran al peruano para analizar las adecuadas condiciones para unas elecciones limpias, escudriñar las perspectivas de sus amigos de la oposición, conocer el entramado jurídico en torno a las inhabilitaciones, estudiar el panorama cultural del país e investigar la presencia cubana. Y más sorprendente todavía resulta que quien aireaba un discurso tremendista hasta hoy, esas pocas horas le hayan bastado para recuperar el optimismo en el derrocamiento de Chávez. Quizás lo que ha sucedido es que desde algún despacho le han llegado las instrucciones de que la depresión y el desánimo en la oposición venezolana requerían cursar instrucciones al amanuense para que insuflara esperanzas y entusiasmos. La misma tarea de la que, en otros tiempos y en la Corte, se encargaban los bufones.Alberto Montero (amontero@uma.es) es profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga. Puedes ver otros textos suyos en su blog La Otra Economía.
Pascual Serrano es periodista, autor de Medios violentos. Palabras e imágenes para el odio y la guerra. Mayo 2008. El Viejo Topo. www.pascualserrano.net
Thursday, July 03, 2008
El mundo sigue igual (o peor)
Por Leonardo Montero
| Desde
Más espionaje en Estados Unidos, los autonomistas bolivianos cierran el cerco sobre el gobierno, el millonario “paro” del agro argentino, son algunos de los acontecimientos de los últimos días en el orbe. ![]()
Cinco escenarios. Cinco noticias. Cinco enfoques para tratar de entender una porción de la realidad planetaria. A lo largo y a lo ancho del globo se suceden los acontecimientos que marcan circunstancias políticas, sociales y económicas de sus habitantes.
Los siguientes son cinco de los escenarios suscitados en Latinoamérica y el mundo en los últimos siete días. Arbitrariamente elegidos, tienen como fin tratar de entender que el mundo sigue igual (o peor).
1-Como en las últimas semanas, el escenario boliviano aporta renovados sucesos para analizar. El pasado domingo 22 se llevó a cabo en Tarija un nuevo referéndum secesionista. Se trata del cuarto departamento que realiza una consulta para aprobar su estatuto autonómico. De este modo, la derecha boliviana consiguió completar la denominada “media luna”.
Considerados ilegales e inconstitucionales, los referéndums suponen un golpe al gobierno de Evo Morales. Sin embargo, la contrapropuesta del Palacio Quemado de convocar a una consulta revocatoria de mandato para el primer mandatario y los prefectos, es esquivada por los gobernadores opositores que ven peligrar su posición de poder.
De hecho, no se equivocan. Los líderes de los cuatro departamentos que votaron su autonomía (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija), perderían sus cargos el próximo 10 de agosto, según un estudio realizado por el departamento de estadísticas de
Los próximos días prometen ser decisivos en el complejo escenario boliviano. La reacción de la conducción de la “medialuna” promete continuar ya que resulta difícil imaginar que esa conducción espere pasiva el revocatorio.
Para terminar con Bolivia, otro hecho sobresale en el convulsionado panorama: la decisión de cocaleros, alcaldes y concejales del Chapare (departamento de Cochabamba) de expulsar de la región a
La medida fue tomada debido a las sospechas de que USAID financia planes conspirativos contra la administración de Morales. Además, los habitantes del Chapare aseguran que la entidad apoya a grupos de choque como
El miércoles los agentes de
La actuación de Estados Unidos en Bolivia continúa en el centro de las sospechas. Las supuestas injerencias del embajador Philip Goldberg en los procesos separatistas de la “medialuna”, el asilo político al ex ministro Carlos Sánchez Berzaín acusado de genocidio y los permanentes ataques al proceso de Evo Morales, no hacen más que justificar los recelos del gobierno y sus adherentes.
2- El segundo escenario remite nuevamente a
La medida encuentra amplias críticas entre los grupos defensores de los derechos civiles. Distintas asociaciones estadounidenses aseguran que se trata de una legislación anticonstitucional y tendiente a favorecer a las empresas de telecomunicaciones que ayudan al gobierno en las tareas de vigilancia.
Con la nueva normativa, las agencias federales de inteligencia incrementarán sus facultades para interceptar conversaciones telefónicas y correos electrónicos. En determinadas circunstancias, podrán hacerlo sin necesidad de contar con aprobación judicial.
Como el lector se imaginará, esta nueva ley, también tiene sustento en la llamada “guerra contra el terrorismo”. A esta altura de las circunstancias, la lucha “antiterrorista” parece ser justificativo de cualquier ocurrencia del presidente George W. Bush.
Como si esto fuera poco, durante la semana,
La medida judicial se sustenta en el “derecho constitucional a la autodefensa”. Sí, la misma autodefensa que la gestión Bush utiliza para justificar cualquier tipo de agresión en el mundo.
3- El tercer suceso destacado de la semana fue el llamado del presidente colombiano, Álvaro Uribe, para que el Congreso de su país convoque a un referéndum que legitime su reelección de 2006. La propuesta de Uribe sirve como contraataque a la declaración de
El órgano judicial pidió a
La reelección “fue una clara desviación de poder, en la medida que el apoyo de una congresista a la iniciativa de enmienda constitucional se obtuvo a partir de acciones delictivas” sentenció el fallo de
Ante esto, Uribe no responde judicialmente sino por medio de la consulta electoral. “Convocaré al Congreso de
Las reacciones contra Uribe no se hicieron esperar y estuvieron centradas en la injustificada decisión del primer mandatario de desconocer la decisión judicial. “Me parece que empezamos a recorrer caminos preocupantes, en una especie de democracia plebiscitaria, que mete al congelador las instituciones que tradicionalmente hemos respetado", expresó el ex vicepresidente Humberto de
Llamativa disposición de Uribe de pasar por encima las instituciones democráticas, cuando constantemente ha hecho del respeto a éstas uno de sus discursos de cabecera.
4- El imaginario viaje tiene su cuarto destino en la zona más conflictiva del planeta: Medio Oriente. La eterna crisis por la creación de un Estado Palestino, tiene un nuevo capítulo en la tregua firmada por el gobierno de Israel y el movimiento islámico Hamas.
El nuevo alto al fuego entró en vigencia el pasado jueves 19 y tuvo un éxito tan limitado como se imaginaba cuando se anunció. Este martes el fuego cruzado volvió en Cisjordania y virtualmente dio por finalizada la tregua.
En un principio el acuerdo regía para los territorios de Gaza, por lo cual aún no se ha declarado su ruptura formal. Por un lado, Israel denunció que fue agredido por misiles lanzados desde
Para el éxito de la tregua, los funcionarios israelíes no ayudan demasiado. La ministra de Asuntos Exteriores, Tzipi Livni, declaró que “da igual quién lanzó el cohete. Cada ruptura debería encontrarse con una respuesta militar inmediata. Se lo dejé claro al primer ministro (Ehud Olmert) y al ministro de Defensa (Ehud Barak) a partir de la primera infracción, y se lo dejo claro también a mis homólogos extranjeros”.
La traducción a estas palabras es simple. No importa si los atacantes son de
Con este tipo de posturas intransigentes, es difícil imaginar el éxito de un alto al fuego. Como tampoco es imaginable que lleve a buen puerto mantener cerrados los puestos fronterizos de Gaza mientras esta vigente un cese de hostilidades.
5- El último escenario lleva de regreso a Sudamérica. Más precisamente a Argentina. El llamado “conflicto del campo” sigue su rumbo. A casi cuatro meses del comienzo, ahora la discusión se plantea en el Parlamento luego de que el gobierno enviase
El lado positivo de esta semana es que luego de que las entidades que nuclean a los exportadores de granos levantaran el mal llamado “paro” o lock out, las rutas del país fueron liberadas y la distribución de alimentos, combustibles y medicamentos comenzó a normalizarse. En definitiva el tan temido desabastecimiento quedó a un lado.
Más allá de los debates en el Poder Legislativo, lo más destacado fueron los números publicados por el gobierno nacional respecto al comercio exterior durante los meses del lock out.
Según cifras pronunciadas por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, “en total, hubo un 28 por ciento más” de exportaciones en referencia al período enero-mayo de 2007. Esto representa un 63 por ciento más de recursos respecto al año anterior.
Por su parte, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseguró que “de enero a mayo del 2007 el sector agropecuario exportó 20.225 millones de dólares, en tanto que en igual período del 2008, aún durante los tres meses de paro, se exportaron 27.702 millones de dólares". Los datos provistos por el gobierno corroboran que las ventas de soja subieron en volumen 18 por ciento y 70 por ciento en dólares.
Respecto a los diferentes rubros, Randazzo informó que las exportaciones de maíz trigo, harina, aceites y carne arrojó importantes beneficios económicos a los exportadores que bloquearon las rutas del país e impidieron la circulación de productos agropecuarios para el mercado interno.
Estos datos se suman a los promulgados por el ente encargado de la recaudación fiscal de la provincia de Buenos Aires, que detectó 10.135 silos de granos sin declarar al fisco solamente en esa provincia. En números, esto representa una evasión de más de 100 millones de pesos.
Con estos datos a disposición, ¿se puede seguir hablando de paro o lock out? Revisar las definiciones de estos términos, deja en claro la necesidad de buscar otra palabra para mencionar el “conflicto del agro”.
Para finalizar este repaso por algunos de los sucesos más sobresalientes de la semana que pasó y, teniendo en cuenta, las particularidades del escenario latinoamericano viene bien una reflexión final.
Al cumplirse cien años del natalicio de Salvador Allende, la experiencia histórica de su estadía en el gobierno chileno y el posterior golpe de Estado que puso fin a la experiencia de la “vía pacífica al socialismo” dejan una sabiduría.
Aquellos que orquestaron y llevaron a cabo el ataque al Palacio de
Conflicto agrario
Más alborotados que gallinero con zorro: ¿Y ahora qué?
Alai
02-07-2008
El gobierno dio un golpe de manija y pasó el conflicto, pateando la pelota, a la cancha del Congreso Nacional y ahí quedó picando y algunos jugadores no saben para qué lado patear.
Parece que el partido por ahora es empate y van a tener que ir a los penales. Las hinchadas están en las carpas y otros tratan de mirar por la televisión el partido y ver qué pasa. Casi se ha transformado en un clásico Boca-River.
El zorro, como todo zorro está tratando de ver qué ventaja puede sacar del conflicto. Lo que sí logró es entrar en el gallinero disfrazado de gallina. Pero no deja de ser un zorro y mostrar su astucia y habilidades para sacar provecho.
Algunos gallos se pavonean para demostrar que "ellos pueden" y encandilan al gallinero que se divide en sus intereses sectoriales, preferencias y gallinas. En todo este alboroto que lleva más de 100 días, cabe preguntarse: ¿quién se hace cargo de todos los desastres provocados en el país durante el conflicto agrario?
¿Quién pagará las pérdidas a los comerciantes, industrias, turismo, transportes? ¿Quién o quienes son responsables de los incendios, desastres ambientales, etc. etc..? ¿Quién o quienes asumirán la responsabilidad por tirar millones de litros de leche y camiones de alimentos echados a perder en las rutas?
Esa actitud perversa e inhumana en defensa de sus intereses sectoriales, económicos y políticos, provocada por quienes comen todos los días y están gordos como chanchos. Y que actuaron con total y absoluta irresponsabilidad en un país rico donde se mueren más de 25 niños de hambre por día y miles de hogares no disponen de los recursos básicos para su alimentación.
¿Quién es responsable de la destrucción del medio ambiente, de los bosques para plantar soja transgénica, sin importarles las consecuencias?.¿Quién o quienes son responsables del uso de agroquímicos contaminantes que dañan la salud de la población y provocan daños irreversibles a la biodiversidad?
Los ruralistas en conflicto le echan la culpa al gobierno. El gobierno dice que el problema es de los ruralistas; así culpas y culpas van y vienen sin resolver el problema.
El zorro disfrazado de gallina dijo en voz baja. -" Hasta hace poco, gobierno y ruralistas (de los grandes), fuimos aliados y los dos tirábamos para el mismo lado. Pero ahora está el reparto de la torta y no queremos repartirla. Todo se pudrió cuando aplicaron las retenciones". El zorro salió corriendo cacareando como una gallina y se confundió en el entrevero del gallinero.
El gobierno cometió la burrada de poner en la misma bolsa a todos: pequeños y grandes productores rurales, ricos y pobres. Creyó que mandaba en el gallinero y no contaron que el zorro estaba disfrazado de gallina y no quería perder sus ventajas y armó la rebelión en el gallinero. Su intención es quedarse con el gallinero y no compartir nada.
Y esto desató la rebelión en la granja con las cacerolas de teflón y cucharitas de plata en defensa del "campo". Se sumaron otras especies de izquierdas y derechas que, vaya a saber porqué hechos mágicos y fortuitos coinciden en los mismos objetivos: Debilitar y condicionar al gobierno en la lucha por el poder y ver quien vence a quien y por cuantos goles.
Las carpas frente al Congreso son un ejemplo del forcejeo entre el "campo" y el gobierno, alegrando el escenario con grandes animales inflados como su vanidad y soberbia. Nadie quiere ceder y buscar soluciones en bien del pueblo. No, su objetivo es lograr torcer la voluntad del contrincante y el que sufre las consecuencias es el país, el pueblo, los sectores más postergados, los pobres, aquellos que quieren trabajar y no tienen trabajo.
Los medios de comunicación masivos, las grandes corporaciones privilegian la libertad de empresa, sobre la libertad de prensa y están en la salsa de la intriga, la manipulación y el uso interesado para favorecer sus intereses políticos y económicos.
Algo sabemos de todo eso porque lo sufrimos en carne propia. La lucha es desigual. El gobierno cada vez más encerrado en su autismo político, se escucha a sí mismo sin abrir el diálogo y lleva al desgaste mediático a
El único interlocutor oficial u oficioso en el conflicto, "campo-gobierno", es Luís D´Elias. ¿Qué pasa con los ministros, con los funcionarios que tienen que asumir su responsabilidad institucional?- ¿Son inútiles, no saben defender las posiciones del gobierno, o no los dejan?
¿Quien cacarea en el gallinero, la gallina, el gallo o el zorro disfrazado de gallina?
El gobierno buscando rédito político, dijo que se estaba frente a un intento golpista. Todo opositor es golpista, vaya definición gastada. Ya lo hemos oído más de una vez. Otros, aportan a confundir más el panorama y dicen que, todo lo que ocurre es que la derecha busca desestabilizar y condicionar al gobierno. Están casi, casi para un cuento de ciencia ficción.
Pero, ¿alguien le preguntó al pueblo qué quiere? Si, a ese hombre y esa mujer de a pie, le preguntaron qué piensa de todo éste embrollo en el gallinero? Otros y otras que no están en el gallinero, se sienten parte porque dicen ser "gente del campo", pero viven en zona norte y de la renta del campo, y nunca plantaron un rabanito y no les gusta embarrarse.
¿Quien preguntó a los pequeños agricultores que están de sol a sol en el campo y trabajan la tierra, a los tamberos, a los peones del campo qué piensan de todo este conflicto que los empobrece cada día más y más?
Todo este entrevero me recuerda el cuento de Eduardo Galeano, que espero ayude a reflexionar, si se calma el gallinero y descubrimos al zorro disfrazado de gallina.
Eduardo cuenta que fue a un restaurante y se sentó esperando que llegue el mozo. Mientras esperaba sintió hablar al cocinero, quien convocó en la cocina a una asamblea.
Estaban todos los animalitos, las gallinas, los patos, los chanchitos, la vaca, el corderito, los faisanes, los conejitos, y el cocinero les dijo: "Los he convocado a esta asamblea a fin de hacerles una pregunta: ¿Con qué salsa quieren ser cocinados?"
Los animalitos asustados guardaron profundo silencio, hasta que una pequeña y tímida gallinita dijo: "Yo no quiero ser cocinada".
El cocinero les dijo: "Un momento. Lo único que ustedes pueden elegir, es la salsa con que quieren ser cocinados".
¿A los argentinos y argentinas, nos permiten únicamente elegir la salsa?
Tuesday, July 01, 2008
“La guerra ya no es para instalar otro modelo económico: ella es el modelo”
Entrevista a Dario Azzellini, investigador italiano de las "nuevas guerras"
Natalia Aruguete y Walter Isaía
Página12 01-07-2008
La idea del conflicto permanente crea condiciones para el surgimiento de un modelo económico que sería imposible de instalar en condiciones de paz. Al mismo tiempo, es cada vez más importante la intervención de Compañías Militares Privadas (CMP) en todo el mundo, desde Irak hasta Colombia.
–¿Que significa la denominación “nuevas guerras” que ustedes usan en el libro El negocio de la guerra?
–En el debate académico y –en parte– político, el término “nuevas guerras” se introdujo para denominar el hecho de que más y más guerras no se dan entre países sino al interior de países o entre, por lo menos, un ejército regular y uno irregular. Pero el término se podría ampliar porque, con los cambios de las estrategias de la conducción, vemos que hasta los países con ejércitos regulares están externalizando la violencia a empresas privadas o estructuras paramilitares: actores que no son los tradicionales de las guerras “comunes”.
–¿Se acabaron las guerras entre Estados?
–No es que se hayan acabado. Al contrario, en la última década también hubo un reforzamiento de las guerras contra países, pero se presentaron de otra manera. Los ataques a Afganistán o Irak han sido guerras entre países, pero el porcentaje de las guerras irregulares en comparación con las regulares está aumentando.
–¿Esto obedece a la lógica neoliberal?
–Decimos que obedece a ciertas lógicas del neoliberalismo en el sentido de aumentar ganancias. El sentido de la guerra cambió. Tradicionalmente, era para cambiar las elites y el control de las economías, o introducir otro modelo de dominio económico o político. Ahora, en muchos casos, las guerras son permanentes. No se hace la guerra para implementar otro modelo económico sino que la guerra misma es el mecanismo de ganancias.
–¿Por ejemplo?
–Por ejemplo, Colombia. Muchas de las ganancias en ese país son porque –prácticamente– es un país en guerra. Durante los últimos 20 años, el pasaje de la agricultura pequeña y mediana a la agroindustria se hizo con una guerra. Si no, no hubiera sido posible expropiar a millones de campesinos de sus tierras y hacer una reforma agraria al revés, donde terratenientes y paramilitares se apropiaron de 6 millones de hectáreas de tierra.
–¿Esta es una de las lógicas distintivas de las “nuevas guerras”?
–La permanencia de la guerra hace que se pueda llevar a cabo ese modelo de agroindustria en distintas zonas. Sólo a través de la guerra son desplazados los campesinos y las comunidades indígenas o afro-descendientes que, en Colombia, tienen un derecho constitucional a sus territorios ancestrales. El sueldo real de obreros industriales en Colombia ha bajado porque mediante la guerra o el paramilitarismo se mata a los sindicalistas o se los presiona cuando hay conflictos laborales.
–En este escenario, ¿cómo queda el lugar del Estado?
–En todo el discurso liberal se dice que el Estado está supuestamente perdiendo el control de esos actores armados. Fundamentalmente, en el caso de Colombia. Creo que los Estados no pierden el control y, si lo pierden, es en pequeños puntos. Simplemente están externalizando las funciones represivas o de guerra creando más confusión. Los grupos paramilitares colombianos se crearon por las dificultades del Estado de conseguir financiamiento internacional en los ’80, por la responsabilidad del ejército o la policía en delitos contra los derechos humanos. Luego se montó el show de la supuesta desmovilización de los paramilitares, pero ya a finales de los ’90 era de conocimiento público que el paramilitarismo estaba coordinado, fomentado y controlado por el ejército y las autoridades colombianas. En 2000, Human Right Watch! publicó un análisis de Colombia cuyo título era “Paramilitarismo, la sexta división del ejército colombiano” (el ejército colombiano tenía cinco divisiones). En ese informe aclaran que el paramilitarismo es parte integral de la situación del ejército colombiano y que el proceso de desarme es una farsa. Los supuestos paramilitares desmovilizados aparecen en otras zonas de Colombia donde todavía se necesita el paramilitarismo como estrategia o como supuestos grupos rearmados.
–¿Cómo y cuándo nacen las Compañías Militares Privadas (CMP)?
–Las primeras nacen inmediatamente después de
–¿Qué actividades desarrollan estas compañías?
–Todas las que uno se pueda imaginar. El manejo de armas sofisticadas (como aviones no tripulados, radares o misiles de buques estadounidenses) en la primera oleada de ataques a Irak fue realizado por especialistas de empresas privadas. Además reparten el correo, cocinan o lavan la ropa de los soldados, montan los campamentos militares, las cárceles. En el caso de la cárcel de Abu Ghraib hubo juicios e investigaciones en contra de menos de 10 soldados de Estados Unidos, cuando debería haber muchos más implicados. La verdad es que la cárcel estaba manejada en todas sus funciones por dos empresas privadas: CACI y Titan.
–¿Cuáles son las ventajas de externalizar ese tipo de tareas hacia las CMP?
–Que formalmente son civiles, entonces no pueden ser juzgados por
–¿Se crea una suerte de marco normativo del accionar de estas empresas?
–Sí. Se legaliza todo el negocio de los mercenarios con ese marco de impunidad. Además, se externaliza la responsabilidad. Miles Frechette, ex embajador de Estados Unidos en Colombia, dijo que es muy cómodo trabajar con esas empresas porque, si mueren, no son soldados de Estados Unidos y, si hacen algo mal, la responsabilidad tampoco recae en los Estados Unidos. En el caso de las DynCorp, que hace las fumigaciones de supuestos cultivos de amapola y coca, en Colombia hay una causa internacional porque han fumigado parte de Ecuador. Pero la empresa dice que ellos no pueden decir nada porque parte de su contrato es no dar información a terceros. El contrato viene del Pentágono. Entonces si un congresista le pide rendir cuentas, el Pentágono presenta el contrato y dice: ellos hacen estas tareas. Si hacen algo más no lo podemos controlar porque es una empresa privada.
–¿Estas empresas son generalmente estadounidenses contratadas por el Pentágono?
–La mayoría. De hecho, la mayor parte del financiamiento viene de Estados Unidos. Del gasto militar a nivel mundial, Estados Unidos ejecuta la mitad. Hay empresas también en Europa, empresas rusas, en Asia. Pero las de Estados Unidos sólo trabajan con el consenso del Pentágono. Puede que entrenen al ejército de Corea del Sur, pero con acuerdo del Pentágono. A las empresas rusas u otras de países del Este las contrata quien tenga dinero.
–¿Cómo convive el ejército norteamericano con las CMP?
–Depende de qué sectores del ejército hablemos. En el campo concreto, probablemente haya conflictos, ya que los empleados de esas empresas de seguridad suelen ganar más dinero que los soldados. Trabajan en asuntos más riesgosos, con menos seguridad. Pero el trabajar juntos funciona muy bien porque las empresas de seguridad son fundadas y organizadas por ex miembros del ejército de Estados Unidos. También muchos políticos son dueños o copartícipes de esas empresas. Hay empresas como
–¿Cuánto dinero manejan estas empresas?
–Es un negocio que debe estar manejando alrededor de 150 o 200 mil millones de dólares al año en el mundo. Las pequeñas fueron compradas por más grande, mueven mucho dinero, varias cotizan en
–¿Puede darnos un ejemplo?
–En la guerra en el Congo, antes de que Laurent Cavila ganara, había transnacionales mineras que pagaban a mercenarios o empresas militares privadas para acompañar a las diferentes facciones. Una vez liberado un territorio minero, ya había ingenieros y las CMP con las mineras tenían el control del territorio y hacían un acuerdo con la facción ganadora para explotar el yacimiento.
–¿Cómo es la contratación de las CMP?
–Son contratadas para hacer trabajos. Y ése también es otro asunto para evadir el control. La ley norteamericana establece que todos los contratos que superan los 50 millones de dólares tienen que ser aprobados por el Congreso. Normalmente se fraccionan los contratos para que sean menores y el Congreso ni se entera de esos contratos o de que se estén haciendo esas misiones. Es la posibilidad de Estados Unidos de hacer intervenciones militares en otros países sin que aparezcan como tales, porque no son sus soldados los que actúan. Todos sabemos el impacto público que causa la imagen de los soldados muertos con la bandera yanqui que regresan a EE.UU. Eso no sucede si se muere un empleado de una empresa privada: no causa indignación pública porque es como si se muriera un empleado de
–¿Contratan empleados en América latina?
–Lo de reclutar en América latina ha crecido mucho en los últimos cuatro años. Antes reclutaban mucho en Filipinas, Nepal, Fiji, Estados Unidos, Inglaterra, Francia. Más acostumbrados a trabajar con cierta modalidad. En Nepal, los gurkas tienen una tradición de 150 años de mercenarios, y los de Fiji obtuvieron mucha formación en misiones de
–¿Hay una estimación de cuánto destinan las empresas transnacionales al financiamiento de seguridad con apoyo militar?
–Seguramente lo tienen incorporado al presupuesto, pero es difícil estimar. En
–¿Qué tipo de actividades realizan esas compañías en
–Actividades de seguridad que probablemente signifiquen también espiar a movimientos sociales con posiciones contrarias a la explotación petrolera o control del territorio. La ventaja es que no necesariamente el Estado da gratis los policías o militares que la empresa considera necesarios para ese control, en cambio para la empresa privada es más importante lo que diga el que la contrata que lo que diga la ley.
–¿Sabe cuáles son las empresas contratadas por Repsol en
–Yo no lo sé. Pero se necesita menos gente para resguardar un pozo petrolero en
–¿Cómo aparecen en los medios de comunicación estas empresas?
–Un caso que pasó mucho por la prensa fue en 2004 en Fallujá, donde hubo imágenes fuertes de unos supuestos civiles –como explicó en principio la prensa– que fueron atrapados por la población iraquí, asesinados y sus cuerpos quemados y colgados en un puente. La prensa dijo que esa gente acompañaba un convoy. Formalmente eran civiles, pero eran empleados de Blackwater, una de las empresas más grandes en el campo militar. Estaban dando seguridad a un convoy de soldados norteamericanos, un trabajo militar. El problema es qué información obtiene y brinda la prensa. Toda la información que hay del conflicto en Irak pasa por el departamento de relaciones de prensa del ejército de Estados Unidos. Son reportes de prensa militares. Ellos sólo reportan acciones en las que participan los soldados del ejército norteamericano, pero como hay más empleados de empresas militares que soldados, sobre muchas acciones no tenemos ninguna información. Hubo empleados de empresas privadas que repelieron el ataque de las fuerzas rebeldes iraquíes cuando la ciudad de Falluja estuvo tomada por la resistencia. Las fuerzas de la empresa Blackwater se infiltraron para hacer atentados y poner bombas.
–¿Los empleados de las CMP son los contratistas que menciona la cadena CNN, por ejemplo?
–Sí, son los empleados de estas empresas. El ejército contrata a las empresas y las empresas a estas personas. Pero no sólo el ejército. En Irak todas las embajadas y empresas contratan CMP para custodia y seguridad. En Colombia, la colombiana Ecopetrol, que explota campos petroleros junto a
–Entonces cuidan los negocios de empresas y brindan servicios al ejército.
–Es parte del trabajo. En el caso del campo petrolero de Caño Limón es una cooperación bien organizada y compartida. La empresa de seguridad es pagada por las empresas y apoyada por el ejército colombiano y de Estados Unidos con tecnología. Es un conjunto de empresas públicas y privadas, ejércitos, CMP y policías que conforman una red que garantiza la salida del petróleo de Colombia a Estados Unidos.
–En este entramado, ¿las CMP tienen relación directa con los Estados y los ejércitos?
–La operatoria es la siguiente: Estados Unidos hace el Plan Colombia y gran parte del dinero nunca llega a Colombia, sólo cruza la calle del Pentágono, ya que enfrente están las sedes de muchas de las empresas privadas militares que van a “trabajar” a Colombia. Hay que destacar que mientras en las guerras clásicas los soldados tenían el interés de terminar la guerra, estas empresas no, porque sólo ganan si hay conflicto. Probablemente no actúen con el espíritu de terminar con esos conflictos porque perderían su trabajo.
–¿Tienen vínculos comprobados con el narcotráfico en Colombia?
–Hubo casos de varios empleados de empresas que estuvieron implicados en casos de narcotráfico. Es muy difícil averiguar, pero se puede suponer que hay algunos contactos entre algunas empresas y el narcotráfico.
–Dentro de las tareas de las CMP en Colombia, ¿se incluye el accionar contra dirigentes sociales?
–Sí,
–¿Cómo actúan estas compañías en México?
–Hay algunos mercenarios israelíes que apoyaron el entrenamiento de la formación de grupos paramilitares en Chiapas. Pero es poco claro. México es más construcción de paramilitarismo. El modelo paramilitar en México es diferente al colombiano. En Colombia se organizaron tropas irregulares que se adueñaron de tierras, casas, etcétera. En México se crean comunidades paramilitares. Se las infiltra, se las prepara y se las vuelve comunidades paramilitares.
–¿Cómo se vincula el accionar de estas compañías con la violencia de género en Guatemala?
–El de Guatemala es un caso anterior de construcciones paramilitares como las autodefensas civiles, pagadas para apoyar al ejército en su trabajo genocida. La violencia de género encaja porque es parte integral de la guerra desde siempre. Se asesinaban a los hombres y violaban y se quedaban con las mujeres. Eso rompe el tejido social de toda la comunidad.
–Estas estructuras paramilitares, con las CMP y los Estados, ¿conforman modos de control social y paraestatalidades?
–Sí, paraestatalidad porque tienen territorio o representan al Estado. Salvatore Mancuso, ex jefe paramilitar colombiano –quien fue extraditado el 15 de mayo último para ser juzgado en Estados Unidos–, dijo en una entrevista a RCN que controlaban congresistas y que, para llegar al cargo, tenían que acordar con ellos, si no, no recibían votos. Colombia es claramente un narco-Estado paramilitar. No controlan zonas sino que están en el Estado. Esto también explica los nexos con las empresas privadas. En el norte de Colombia, empresas bananeras pagaban un porcentaje por cajón de bananas a los paramilitares para la seguridad. Para ver los lazos estrechos de la política y los paramilitares, otro jefe paramilitar, Diego Murillo, alias Don Berna –también extraditado–, dijo que existían bajo los gobiernos y Estados que los llevaron a velar por
–¿Hay empleados de las CMP rehenes de las FARC?
–Hay tres, pero es un caso complicado. Una avioneta, prestada por el Pentágono a una empresa, sobrevolaba las zonas guerrilleras para pasar información de columnas y jefes guerrilleros al ejército y fue abatida. Se suponía que los estadounidenses en manos de las FARC eran de la empresa, pero luego se supo que eran de
–¿Existe alguna estrategia de Estados Unidos para América latina donde participen las CMP en el mediano largo plazo?
–Hay dos elementos, uno es una gran base de datos de ex militares formados que participaron en dictaduras y fueron adaptados a las formas nuevas de actuar del ejército de Estados Unidos para trabajar en Irak. Hay miles de empleados latinoamericanos trabajando para las CMP: ex militares de
Monday, June 23, 2008
Europa y la migración

Cronopiando
Además de convertir a los emigrantes en delincuentes, como acaba de disponer
Y no me refiero a la posibilidad de acoger a cierta cantidad de emigrantes: deportistas de élite, profesionales cualificados o desesperados dispuestos a convertirse en soldados de las humanitarias guerras que libran por el mundo Europa y Estados Unidos.
De hecho, esta solidaria práctica viene ejerciéndose desde hace tantos años que ni memoria queda. En Estados Unidos, por ejemplo, hay más médicos nigerianos que en la propia Nigeria. Y parecidos destinos han seguido millones de profesionales para los que siempre los muros que separan a Africa del Estado español, o a Estados Unidos de México, o a Israel del mundo, reservan una puerta.
A pesar de las denuncias que, en este sentido, ha venido haciendo Cuba, para la pretendida legalidad y derecho estadounidense y europeo, las compensaciones por la formación de profesionales, así sean deportivos, sólo son buenas y válidas dentro de las propias fronteras, a este lado del muro.
Bastaría repasar los nombres de atletas españoles para confirmar hasta qué punto son frecuentes apellidos tan castizos como Dusayev o Smidakova. Y no son sólo esos “recursos humanos” los que logran superar las alturas de los muros migratorios y alcanzar fama y dinero al otro lado.
El llamado tercer mundo, que todo lo debe y lo paga, también es despojado por nuestras beneméritas empresas de sus recursos minerales, energéticos, de sus recursos acuíferos y madereros, de todo cuanto tenga un mínimo valor. Hasta de los microbios.
Se denunciaba tras
El Convenio sobre Diversidad Biológica, firmado por más de 180 países, reconoce los derechos de los estados a beneficiarse de la comercialización de sus recursos biológicos, pero las grandes compañías farmacéuticas, cosméticas y biotecnológicas siempre encuentran un espacio abierto en los muros para ir y venir impunemente.
Un informe del Instituto Norteamericano Edmons y el Centro Africano para
En un extenso y documentado reportaje, Joseba Vivanco describía para Gara la hipócrita impunidad con que se maneja el primer mundo y sus compañías, vulnerando, incluso, sus propios acuerdos y leyes. Plantas de Tanzania, como la “impatiens usambarensis” de cuya patente se ha apropiado la firma suiza Syngenta que no paga derechos; productos contra los hongos elaborados con el estiércol de las jirafas de Namibia, en manos de multinacionales que no rinden cuentas a nadie; remedios contra la impotencia sexual basados en semillas del Congo, que hacen millonarias a algunas compañías estadounidenses y europeas, pero que no satisfacen sus deudas, son sólo algunos de los casos denunciados.
Y quedan, como remate de tan singular y absoluto saqueo, todos los organismos crediticios, fondos financieros, bancos y bursátiles emporios, que junto con los Estados que los amparan, multiplican las deudas y los deudos de un tercer mundo que ya no se sostiene y que junto a tanta secular rapiña, debe escuchar y agradecer, además, nuestras civilistas proclamas en relación a la convivencia y la igualdad, nuestros sesudos discursos sobre el ético ejercicio de la política, nuestras filosóficas disquisiciones sobre la moral, nuestras brillantes propuestas para el desarrollo.
Pero sólo una cosa, en verdad efectiva, puede hacer el primer mundo por el tercero, sólo una medida puede adoptar que, realmente, sea útil.
Y no hablo de condonar las viejas y las nuevas deudas, no, que se cobre hasta los intereses; no hablo de aumentar las ayudas en créditos y asistencia, no, que no haya más ayudas; y ni siquiera es preciso que, desde la buena voluntad de tantos, impulsemos la solidaridad con el tercer mundo, no, tampoco es necesario, que no les llegue una donación más.
Lo único que el primer mundo puede hacer por el tercero es seguir extendiendo los muros que ha creado, para que cada día sean más los kilómetros de muro que nos separen y mayor su altura. Y agregar más barreras, más alambradas, más vigilantes y candados, hasta separar aún más a América de Estados Unidos, y poner un desierto de distancia entre el sur de Europa y Africa., hasta que no quede en el muro un hueco, un simple resquicio, una sola ranura por la que se pueda cruzar al otro lado, ni el campesino latinoamericano ni el latifundista español, ni el cirujano etiope ni el hospital estadounidense, ni el jornalero senegalés ni la multinacional suiza.
Para que así, lejos de nuestro expoliador ejemplo, ese tercer mundo crezca y se desarrolle como buenamente pueda, con sus propios recursos y sus propios bienes y sus propios microbios, consciente de que, en el peor de los casos, por muy mal que le vaya, siempre estará a tiempo de reeditar nuestra ruina moral y económica.
Thursday, June 05, 2008
La batalla por la radiodifusión
Prensa De Frente
05-06-2008
A raíz del tratamiento que principalmente el Grupo Clarín realizó sobre el conflicto con los productores del “campo”, desde el gobierno se desempolvó el debate sobre la necesidad de contar con una nueva Ley de Radiodifusión que ponga fin a la concentración mediática y que democratice la comunicación.
Cristina Fernández de Kirchner recibió a representantes de varios organismos de la radiodifusión y aunque aún no ha circulado ningún borrador, la futura norma se denominaría Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y se espera que durante el mes de junio se presente el proyecto para que el Congreso de
Los primeros en reunirse con la presidenta fueron los integrantes de
En el año 2001
El ordenamiento legal que regula todo lo concerniente a la radio y televisión está definido por la ley 22.285 y fue elaborada durante la última dictadura militar en 1980, por lo que está inspirada bajo la doctrina de seguridad nacional y se la califica como verticalista, centralista y autoritaria. Además bajo la presidencia de Carlos Menem se realizaron varias reformas que tuvieron como resultado un sistema cada vez más trasnacionalizado y concentrado a medida de los grandes medios que se fueron transformando en multimedios, a costa de los medios de comunicación independientes.
Es decir que la normativa vigente es hija de la dictadura militar y el neoliberalismo, por lo que su reemplazo –de acuerdo a su contenido- significaría un logro de las organizaciones de medios comunitarios y de los distintos ámbitos académicos que desde hace tiempo reclaman un cambio en las reglas de juego.
Bajo las presidencias de Alfonsín, Menem y De
Al igual que más de cuarenta proyectos de ley que presentaron los legisladores en casi un cuarto de siglo de sistema democrático, esos proyectos se archivaron en el Congreso Nacional sin nunca ser ni siquiera discutidos, cuestión que sin dudas favoreció a las empresas privadas de los medios de comunicación.
Pero más allá de la actual retórica del nuevo presidente del COMFER Gabriel Mariotto sobre la necesidad de democratizar la comunicación y terminar con los monopolios informativos, toda la política que el kirchnerismo elaboró en materia de radiodifusión benefició a los grupos mediáticos concentrados.
Bajo la presidencia de Néstor Kirchner se firmó el decreto 527 del 2005 que suspendió los plazos de las licitaciones de los medios que se habían privatizado bajo el menemismo –casi todos- y que se estaban por vencer, por lo que esos adjudicatarios se vieron beneficiados con una renovación automática de las licencias por diez años, perdiéndose una clara oportunidad de reconfigurar el sistema de medios en Argentina. “Somos absolutamente conscientes de que el huracán que arrasó a
También durante ese año el Congreso Nacional derogó el obstáculo que impedía a las organizaciones comunitarias acceder a las licencias de medios. Transcurrieron casi tres años de esa reforma y no se ha alterado el sistema de medios, en el sentido que siguen bajo las mismas manos y el gobierno otorgó solo un puñado de licencias de radios a organizaciones no comerciales, ya que no hubo una política de estímulo para que ese tipo de organizaciones accedan a los medios.
Pero además el gobierno aceptó la venta de Cablevisión en favor de Multicanal, por lo que ahora el Grupo Clarín controla el 90 % del cable de Argentina, el mercado más importante de Sudamérica de acuerdo a la cantidad de abonados y a la rentabilidad que brinda la publicidad.
Detrás de escena
Sin embargo, además de aquellos que promueven la democratización de las comunicaciones, existe otro sector interesado en que se cambien las reglas del juego: las empresas de telecomunicaciones.
La actual ley deja afuera del negocio de la radiodifusión a las empresas prestadoras de servicios públicos como son las telefónicas –más allá de que en Telefé intervenga Telefónica de España- y desde hace años está por desembarcar la televisión digital -actualmente la televisión en nuestro país es analógica- por lo que se está definiendo la norma que regirá en Argentina. Esa decisión implica un negocio millonario y las opciones son entre las normas norteamericana, europea o japonesa. Los lobbistas de los dos primeros son nada más ni nada menos que el embajador de los Estados Unidos en Argentina y el rey de España, respectivamente. Y el encargado de definir la controversia no es otro que el Ministro de Planificación Julio De Vido.
La posibilidad de que se elija determinada norma implica un negocio asegurado para algunas empresas, ya que en este aspecto no solo interviene lo relacionado a la transmisión de la televisión de aire, sino que intervienen además desde las compañías que fabrican televisores y equipos de TV, receptores, codificadores, los servicios de TV digital codificados y hasta las empresas prestadoras y fabricantes de la telefonía celular y de servicios de internet. Se trata de lo que se denomina el proceso de convergencia, que es la fusión de las telecomunicaciones y la informática en la aplicación de los distintos soportes tecnológicos que tiene consecuencia en la emisión y difusión de imágenes y sonidos y esa es la batalla mediática más importante que se está desarrollando.
Más allá de la retórica de intentar acabar con los monopolios informativos, existe la posibilidad de que el gobierno fortalezca a algún conglomerado privado de los que ya están operando que sea capaz de competir con el Grupo Clarín –si es que antes no se produce alguna negociación, como ya ha trascendido, que vuelva a encarrilar la relación entre dos socios- abriendo el juego a las empresas telefónicas, que podrían convertirse en actores principales. Además se permitiría que en Capital Federal se instale la empresa Omnivisión para que brinde servicios de cable, después de que desde el año 2000 obtenga su licencia y por “trabas burocráticas” no pudo comenzar a operar.
El contenido del proyecto servirá para saber –si se convierte en ley- si se continúa legislando para el mercado o se democratizan las comunicaciones.
Pero también existe la posibilidad que se implemente un nuevo marco legal que favorezca a las empresas de telecomunicaciones y que a la vez incorpore algunos de los elementos que integran el derecho a la comunicación, para luego presentarse esos cambios como “democráticos y progresistas”.
Como se expresa al final de las series televisivas, esta historia continuará...., aunque difícilmente la sigamos por los grandes medios.
Javier Torres Molina es a utor del libro “